Gladys y su Panadería.
Gladys y Juan eran los panaderos de la aldea, hasta que el huracán Karl destruyó todo a su paso. Tuvieron que ser trasladados a un refugio de emergencia donde viven actualmente en tiendas de campaña. El huracán se llevó su casa, su negocio y pertenencias. Operación Bendición le brindó su ayuda a estos abuelos para iniciar de nuevo su panaderia.